BIOGRAFIA*

 

 Alexander Oparin nació el 3 de marzo de 1894 en Uglich (Rusia), un pequeño poblado situado a orillas del Volga, y murió en Moscú el 21 de abril de 1980. A los diez años ya había coleccionado su primer herbario y se había familiarizado con la teoría de la evolución de Charles Darwin.

 

En 1912 ingresó a la Universidad Estatal de Moscú donde estudió fisiología vegetal, doctorándose en ciencias naturales en 1917. Sus primeros trabajos los realizó bajo la dirección del fisiólogo Climent A. Timiriázev, quien había conocido personalmente a Darwin; este hecho condicionó todo el trabajo posterior de Oparin.

 

En 1922, mientras enseñaba bioquímica y fisiología vegetal en la Universidad Estatal de Moscú, formuló una hipótesis revolucionaria, cuando en una reunión de la  Sociedad de Botánica Rusa, expuso su opinión de que los primeros organismos que aparecieron sobre la esfera terrestre lo hicieron en un medio ambiente en el que ya preexistían sustancias químicas consideradas actualmente como orgánicas y que, por tanto, su régimen nutritivo era heterótrofo –es decir que se alimentaban de material elaborado por otros seres vivos- y no les era necesario procesos de síntesis de tales sustancias. Apoyó dicha teoría en la posibilidad de generación de compuestos orgánicos como la glicerina, un aminoácido constitutivo de los seres vivos, a partir de la acción de descargas eléctricas sobre mezclas de atmósferas gaseosas simples a base de metano, amoníaco y agua. Dichas hipótesis fueron rechazadas de forma unánime, hasta que en la década de los años cincuenta, Stanler Miller, en los Estados Unidos, sintetizó media docena de aminoácidos con ese procedimiento. A partir de entonces el propio Oparin y principalmente la Escuela Belga de Termodinámica siguieron estas teorías de la evolución energética de los sistemas complejos encaminadas a la formación de las denominadas estructuras adaptativas biológicas.

 

En 1935, Oparin tuvo una destacada participación en el establecimiento del Instituto A. N. Bakh de Bioquímica (dependiente de la Academia de Ciencias de la URSS), del cual sería director años más tarde, en 1946, hasta su muerte.

 

Fue vicepresidente de la Federación Mundial de Trabajadores Científicos entre 1955 y 1966. Sus trabajos de investigación sobre medicina, enzimología, alimentación y agricultura tuvieron resonancia mundial y fueron altamente elogiados en su patria. Se le considera como uno de los fundadores de la bioquímica soviética y un precursor de las investigaciones sobre el origen de la vida. Sus obras sobre este tema han estimulado la investigación y han sido traducidas a varios idiomas. Fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad Autónoma de México (UNAM).